Florecer en Espacios para Menstruantes – Por Ángeles Cervantes Flores, Ilustrado por Brenda Muñóz

«Tomando el lugar que nos pertenece, acompañadas, haciendo espacios por y para nosotras» – Brenda Muñoz, Ilustradora


Quiero contar mi breve experiencia al crear un espacio en donde se hablará del ciclo menstrual, exclusivo para mujeres en una preparatoria oficial de Tultitlán Estado de México.

Mi inquietud por el ciclo menstrual comenzó en 2017 cuando viví en una casa de voluntarios en San Cristóbal de las Casas Chiapas; en ese lugar habíamos personas de todo el mundo y, aunque era un espacio mixto, las mujeres buscábamos algún rinconcito exclusivo para hablar de todo: nuestro primer beso, nuestro primer encuentro sexual y obvio, nuestra primera menstruación. En ese lugar rodeada de esas mujeres maravillosas, sentí toda esa energía femenina fluyendo en mi ser y determiné que quería generar espacios así.

De vuelta al Estado de México, continúe indagando sobre del ciclo menstrual en libros, vídeos, tomando talleres, llevando registro de mis emociones, escuchando y sintiendo a mi cuerpo. Además el trabajar como profesora, primero en una secundaria y después en preparatoria, me permitió percatarme de la falta de información sobre el ciclo menstrual en las escuelas y decidí generar mi propia planeación para un taller que involucrara conocimientos biológicos, míticos, sociales y culturales del ciclo menstrual, más una apropiación del cuerpo mediante la danza árabe.

Así sin más, llegue con la Directora, le hice el planteamiento de mi taller, lo autorizó ,¡y listo! No voy a negar que tenía miedo, pues a pesar del conocimiento y la planeación que había detrás de ese taller, las cosas nuevas siempre me dan miedo.

Me di cuenta de lo importante que es confiar en ti misma, en lo que sabes y en lo que haces desde el corazón, para ayudar a las mujeres y personas menstruantes a reconectarse y amarse.

Las chicas al inicio de cada taller han expresado sentirse emocionadas y curiosas al estar en un espacio de mujeres: “me siento emocionada porque nunca había estado en un club de chicas”, “siento curiosidad por lo que vayamos a hablar entre puras mujeres”, “me siento contenta por estar aquí con mis amigas y aprender sobre la menstruación”. De esta manera el taller transcurre, es un espacio de aprendizaje mutuo, se deja en claro que todas las experiencias personales que se hablen en el taller no deben salir del taller, que es un lugar para la reflexión y aprendizaje, sin emitir juicios y respetando lo que se quiera contar y lo que no también; ellas plantean sus dudas, sus inquietudes, sus sentimientos y una que otra broma; se crea cierta complicidad entre las asistentas que, muchas veces, pertenecen a diferentes grupos.

Al preguntarles si consideran importante espacios de este tipo, han expresado lo siguiente: “sí, ya que hay apoyo entre todas y nos tenemos confianza” “sí, porque te sientes protegida y puedes aprender más sobre tu cuerpo” “sí, porque no hay comentarios absurdos y se tiene más privacidad” “sí, porque una puede hablar de sus cosas, te sientes más cómoda y más segura”.

Me gusta ver como se van del taller más seguras de sí mismas, empoderadas, decididas a luchar por lo que quieren, a gritar lo que les incomoda, a no bajar la mirada, a contarles lo aprendido a sus hermanas, madres, primas, creando alianzas con las personas de su linaje. Me gusta sembrar esa semillita feminista en sus corazones, ya que puede que, desde ese momento, se esmeren en que crezca o quizá algunos años más adelante lo hagan, pero lo importante es que está ahí en su corazón y que cada una vivirá su proceso a su tiempo.

De esta manera considero de suma importancia tener espacios de esta índole; desde su propia perspectiva las hace sentir más seguras, así que mi apuesta es la recuperación y generación de los mismos, en los cuales se hable de todo, absolutamente todo sin miedo, sin tabús, con respeto, con amor, con tolerancia, espacios que permitan empoderarse, ser libres, autónomas, menstruadoras y felices.

Escrito por la maravillosa: Angeles Cervantes Flores 

Creadora de: La magia carmín. Danza y ciclo menstrual

Ilustrado por la fabulosa: Brenda Muñoz

Síguela en Instagram: @bren.muro

2 comments

  1. Veronica

    Felicidades Ángeles, este nuevo proyecto como dices líneas arriba, hace falta a esta nueva década que estamos por iniciar un cambio de pensamiento y robustecer el empoderamiento para la mujer del presente y del futuro .

  2. Angeles Cervantes

    Verónica hola. Si, justamente los espacios exclusivos para mujeres traen consigo ese cambio, ese empotramiento así que hay re recuperarlos

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